Friday, August 08, 2008

Grabado (Tape)

Vicente llega a Rosario para ver la presentación de la película que su viejo amigo Juan presentará en un festival de cine. Ambos se encuentran en la habitación de un discreto hotel que Vicente ha reservado para la ocasión, luego de varios años sin verse. Allí contrastarán una vieja situación del pasado, que involucra a una ex compañera del colegio secundario, que casualmente vive en la ciudad y acabará irrumpiendo en la escena.
Esta interesante obra de Stephen Belber, con puestas en Nueva York, Los Angeles y Londres y llevada al cine con protagónicos de Uma Thurman y Ethan Hawke, marca el debut en la dirección de la actriz Inés Estévez, que ha elegido focalizar la historia en la complejidad de los diálogos y en la subjetividad de los puntos de vista de tres personajes que, sin embargo, resultan tan llanos como cualquiera de nosotros.
Cobra gran importancia en ese objetivo la acertada traducción de los textos, acompañados muy adecuadamente por la precisa músicalización del reconocido Bobby Flores y una sobria aunque correcta escenografía e iluminación.
El oficio de Fabián Vena le sobra para componer a Vicente, un perdedor alcohólico y drogadicto rodeado de fantasmas, que intentará manipular al resto de los personajes. Su manejo de la ironía es casi perfecto, alcanzando momentos muy lucidos tanto en lo humorístico como en lo dramático: Vena es un actor de raza, que hace reír y emociona por igual y, por sí solo, ya vale la entrada.
Difícil tarea la de Guillermo Pfening en el rol de Juan, que debe lidiar toda la pieza con el casi impecable Vicente. En ese sentido, decepciona un poco su caracterización del director de cine ganador y políticamente correcto, que aparece algo sobreactuada y no logra la carga dramática suficiente para convencer del todo al público.
De menor a mayor la interpretación de Carolina Tejeda, que da vida a Ana, la chica que los dos personajes masculinos se disputaran en la secundaria. Porque si bien no resulta del todo convincente en su entrada en escena, poco a poco va aflojándose hasta lograr construir un papel bastante sólido, que hará eclosión hacia el final de la obra, al momento de engañar a ambos muchachos en forma sarcástica e hilarante.
Es Grabado una propuesta original y profunda, con pasajes dotados de gran comicidad (principalmente a cargo del carismático Vena), que da paso al inevitable cuestionamiento acerca de la complejidad de las relaciones humanas, las distintas ópticas con que cada ser observa el mundo. Y el espectador, probablemente, además de disfrutar de una obra muy agradable, dependiendo del momento le irá dando la razón a cada uno de los personajes o, cuando menos, acabará por comprender sus distintas realidades e impresiones.

(publicado en http://www.ocioenbsas.com.ar/)